
Luego de las agresiones de la patata macrista en la Comuna 4 anoche en la que quedaron varios heridos producto de esas prácticas, el Jefe de Gobierno porteño negó tener patotas. Sin embargo, los casos de Lanús, la Boca y Morón son los casos que contradicen a Larreta.
Pep - Redacción En Orsai // Jueves 05 de mayo de 2016 | 12:27
Como era de esperarse, Horario Rodríguez Larreta descartó que lo acontecido anoche en la Comuna 4 se deba al accionar de una patota del PRO. Por Radio 10 sostuvo que "hay acusaciones de todos contra todos, todo tipo de hipótesis, no tenemos ninguna patota de ningún tipo, así que olvidate, hay gente que no estaba de acuerdo en un proyecto y terminaron así, una barbaridad".
Sin embargo, las evidencias de lo ocurrido anoche y de las prácticas en el conurbano dejan en evidencia una forma de política que el mismo Cambiemos niega como propia.
Hace algunos días en medio del escándalo por los Panamá Papers, un grupo de vecinos de manifestaban en Lanús cuando fueron atacados a tiros por una patota que fue denunciada como allegada al Grindetti.
El caso de Morón es uno de los más evidentes del accionar patoteril de Cambiemos. En la sesiones del Concejo Deliberante se ve como una patota que responde al concejal macrista, Cristian Salinas, provoca disturbios en cada sesión.
Al menos en el último caso, la violencia no llegó al punto que quedó registrado anoche en la Comuna 4 y en las agresiones en Lanús. Pero el macrismo utiliza sus propias patotas para desembarcar en los territorios.
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